domingo, 12 de mayo de 2013

¿Qué es el enfoque Pikleriano?


Crianza

¿Qué es el enfoque Pikleriano?

La respuesta a esta pregunta abre otras preguntas. ¿Se trata de un abordaje corporal del niño? ¿De una propuesta de crianza? ¿Se enfoca en el desarrollo motriz? ¿En el desarrollo emocional? ¿Educativo?

Podríamos comenzar por saber qué quiere decir “Pikleriano”.  Emmi Pikler fue una pediatra que se desempeñó en Hungría en el siglo pasado como médica familiar, hasta que comenzó a dirigir un orfanato. En la Hungría de la posguerra aparecieron cientos, miles de bebés de los que en muchos casos poco, o nada se sabía. Padres muertos en la guerra, hijos de enfermos de tuberculosis que preferían abandonarlos antes que someterlos al proceso cruel de su enfermedad. Esto fue una tragedia muy común en la posguerra y se abrieron muchísimos orfanatos en toda Europa. A diferencia de otras instituciones  de Europa del este de la posguerra, E.P. definió como una calidad de excelencia para la atención de los niños, la posibilidad de desarrollar en los niños el apego, aunque fuera un “apego institucional”.
Ella pautó que los bebés recibieran de manera imprescindible una atención privilegiada basada en la calidad del vínculo. Quizá una cuidadora se podría dedicar a cada niño sólo sesenta minutos de todo su turno de 8 hs con los 8 niños que cuidaba. Pero ese momento de exclusividad era de una calidad extraordinaria en la atención que el niño recibiría. Esto implicaba higienizarlo (o alimentarlo) con mucho cuidado, llevando a cabo las cuidadoras los movimientos diseñados por E.P. (casi como una coreografía) para que cada niño supiera siempre por dónde comenzaban a tocarlo, y de esta manera, él podía prepararse y participar activamente del momento. Esta atención exclusiva ponía énfasis en el niño y no en la cuidadora: “cómo te ha crecido el pelo”, “¡vaya, cómo estás jugando!”, “te gusta esta camisa, ¿verdad?” son ejemplos de comentarios que enriquecen el intercambio corporal entre cuidadora y bebé. El niño luego volvía al espacio de juegos lleno de esa experiencia y de referencias personales que le servían para construir un registro profundo y certero de su existencia, a pesar de no tener mamá.

 ¿Y cómo pasaban los niños el resto del día? En un espacio de juego, término que para los educadores clásicos debe ser traducido o reinterpretado. El espacio de juego no es un espacio de recreación, aunque para el adulto distraído eso parezca.

 El juego es en realidad, el trabajo del niño. No es lo que los adultos llamamos cómunmente juego, un “como si”. Para ellos jugar, ES. Y ese espacio de experimentación sólo puede ser realmente aprovechado cuando el niño, además de tener sus necesidades de supervivencia satisfechas, tiene también las emocionales y vinculares. En la casa cuna de la calle Lóczy los niños se la pasaban experimentando. Y ¡vaya si lo hacían! E.P. constató a través de múltiples observaciones (que más tarde devinieron en investigaciones de carácter único) que los niños desarrollaban su motricidad de manera personal, en una evolución constante y exquisita, en donde cada logro “corporal” era sólo la cara visible de la construcción del ser en su totalidad. Un niño que conoce muy bien dónde está, con quién, que no tiene ninguna preocupación, que es feliz, por el solo hecho de existir, que no siente que debe complacer a nadie, ni “portarse” de determinada manera, no tiene distracciones de su verdadero trabajo y sólo se ocupa de desarrollar su potencial al máximo.

PIkleriano significa entonces un gran conocimiento por parte del adulto de las etapas de desarrollo de un niño durante el periodo primal, en todos sus planos: emocionales, físico-fisiológicos, cognitivos. Y a su vez un enorme respeto por el desarrollo progresivo y personal, y el interés que cada niño manifiesta durante el mismo.

Pikleriano implica brindar un espacio en donde esto pueda ocurrir, sin obstaculizadores de ninguna clase. Ni en la vestimenta, ni en los elementos, muebles, juguetes (ni siquiera la vajilla), ni el entorno lumínico-sonoro.

Representa un adulto entendiendo el punto de vista del niño, un adulto que no procura obtener un resultado, sino que se enfoca en el interés y capacidades del niño y en su “aquí y ahora”.

Pikleriano a su vez no es dejar al niño hacer lo que desee mientras uno sea amable con él. También incluye la visión que el adulto tiene del niño. Brindar un encuadre de acción y de intercambio con pares  en donde desarrollar el potencial al máximo no signifique transitar caminos riesgosos, lastimarse o lastimar a otros.  La anticipación ante situaciones potencialmente peligrosas, y la asistencia al niño cuando las atraviesa (por ejemplo cuando aprende a subir y bajar las escaleras) sin interrumpirlo pero tampoco exponiéndolo a riesgos evitables.

Es orientar el potencial, no limitarlo.

Emmi Pikler pedía expresamente que no se hablara de “método”. Justamente porque “método” insinúa una serie de pasos que deben seguirse para obtener un resultado, muchas veces torciendo o desvirtuando la naturaleza de aquello que es “metodizado”.

En este caso es todo lo contrario: los resultados son en realidad pautas de observación de un proceso natural y fisiológico, que ocurre gracias a la maduración cerebral más las condiciones adecuadas (emocionales, vinculares, espaciales, etc.) para que esto ocurra.

Además de todo lo descripto, falta señalar un último detalle, que quizá debería ser el primero:

El placer, estado de alegría, interés e iniciativa con el que se ve a los niños simplemente vivir. Descubrir el mundo, regodearse en el desarrollo de sus propias destrezas por el simple placer de constatar lo que es un logro propio, con mérito auténtico de haberlo hecho uno mismo.

El placer es compartido por el adulto: porque éste ve el resultado de su trabajo en el rostro y competencias aumentadas del niño.

Es como si fueran socios: el adulto dice “yo estoy contigo mientras tú haces lo que necesitas y puedes para desarrollarte”. Y el niño dice “yo estoy muy tranquilo si me siento acompañado y al mismo tiempo nadie me exige nada y puedo dedicarle el tiempo que necesite para entender cómo funciono”. Y ambos se dicen “gracias, te felicito” al unísono.

Melina Bronfman es Musicoterapeuta, Terapeuta corporal (Eutonista) y Doula. Se capacitó en el Instituto Pikler Lóczy en 5 oportunidades accediendo a los módulos sobre educación y desarrollo 1 y 2, juego, límites sin violencia y enfoque familiar. Personalmente además descubrió que la metodología pedagógica coincide con lo conceptos que se intentan difundir: los participantes a los cursos suelen descubrir y ampliar su potencial. Con mucho placer.

 

jueves, 28 de febrero de 2013

"La socialización primaria y la prevención de la violencia a la luz de los trabajos de Emmi Pikler"

Disertación a cargo de Bernard Golse, Pediatra, psiquiatra y psicoanalista francés.
Jueves 25 de abril, 18:30 hs. Se solicita puntualidad e inscripción previa.
El Dr. Golse es  Jefe del servicio de psiquiatría infanto- juvenil Hospital Necker-Enfants  Malades de París, Miembro de la Asociación Psicoanalítica de Paris, Profesor de la Universidad René Descartes, Presidente de la Asociación Pikler-Lóczy de Francia, ex presidente de la WAIMH Francia.
Lugar. “Espacio de Movimiento” Roberto Nuñez 4394
(Alt. Avda. Corrientes y Pringles) C.A.B.A                                       Tel./Fax: 4862-6051
Para inscribirte envía un e mail a:  f-ari@fibertel.com.ar
Bono contribución: $ 50 (se abona en la sede).



miércoles, 29 de febrero de 2012

El uso desmedido de fármacos en el embarazo, el parto y los primeros meses de vida, consecuencias.

 El uso desmedido de la oxitocina sintética
http://www.migueljara.com/2012/02/29/el-uso-desmedido-de-la-oxitocina-sntetica/
Publicado por Miguel Jara el 29 de febrero de 2012

Ficha técnica de la oxitocina:

Advertencias y precauciones especiales de empleo. La utilización de oxitocina para inducción al parto debe realizarse estrictamente por razones médicas, no por conveniencia.

La verdad es que leyendo algunas de estas cosas te das cuenta de que no deja de ser un medicamento que se usa en muchos casos por las prisas injustificadas que tienen algunos sanitarios. Una lectora me pregunta al respecto:

¿Por conveniencia se puede entender “no voy a estar contigo hasta mañana que tengo mucho trabajo”. Esta frase es la que se pasan a la torera o al menos en mi caso. O eso creo, estoy a la espera de que manden mi Historial Clínico.

Continúa el texto de la ficha:

“Acoplar la solución al sistema de perfusión. La dosis inicial no debe superar las 1-2 mU/min. (2 a 4 gotas/min., si no se dispone de equipo medidor adecuado) y se aumentará gradualmente en incrementos de 1-2 mU/min. (2-4 gotas/min.) hasta que las contracciones sean semejantes a las del parto normal. La dosis máxima recomendada es de 20 mU/min. (40 gotas/min.).

La dosis debe ajustarse en todo momento a la respuesta individual. Para ello se vigilará cuidadosamente a la paciente (frecuencia cardíaca fetal, presión sanguínea; si es posible tocometría). En caso de hiperactividad uterina o sufrimiento fetal, se suspenderá la infusión inmediatamente y se administrará oxígeno a la madre”.

Bien, también dice que hay que ajustar la dosis hasta que las contracciones sean semejantes a las del parto normal. Y si tus contracciones corresponden ya de manera natural a las del parto normal, ¿por qué te lo inducen?, comenta esta lectora. Uno de los asuntos relacionados con la oxitocina rutinaria es que podría estar relacionada, por ejemplo, con alteraciones de personalidad en el niño. Cada vez son más los indicios de relación entre la “epidemia” de oxitocina y la “epidemia” de autismo, según el doctor Emilio Santos Leal, médico psiquiatra y ginecólogo.

http://www.migueljara.com/2012/02/15/la-infancia-intoxicada-y-sus-remedios/

 La infancia intoxicada y sus remedios


Publicado por Miguel Jara el 15 de febrero de 2012

En los últimos años, se está produciendo un preocupante aumento en los casos de autismo, intolerancias alimentarias, afecciones respiratorias, hiperactividad, diabetes, depresión o sensibilidad química en niños. El asma, las alergias y las enfermedades respiratorias, por ejemplo, han duplicado sus cifras en los últimos 15 años y, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, el 30% de las enfermedades infantiles están asociadas al medio ambiente.

Contaminantes como los óxidos de nitrógeno, el dióxido de azufre, el monóxido de carbono y el ozono favorecen la aparición de síntomas y exacerbaciones en niños con asma. La Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia y un hospital mexicano van a hacer un estudio con más de 1.000 recién nacidos para conocer los factores ambientales que pueden estar provocando estos problemas, pues hay ciudades en las que el 12% de los niños padece ya esta afección respiratoria.

Aproximadamente, el 5% de niños menores de tres años son alérgicos a uno o más alimentos. Las intolerancias más comunes son a leche, huevos, soja, trigo, pescado, cacahuetes y bayas, pero casi cualquier proteína alimentaria puede causar una reacción alérgica según la Asociación Norteamericana de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica.

Hace unos años, la publicación, por parte del abogado Robert Kennedy de su informe Deadly Immunity provocó una gran polémica al documentarse por primera vez que las compañías farmacéuticas sabían que las vacunas que llevan conservante a base de mercurio pueden provocar autismo. Otros metales, como el aluminio utilizado como adyuvante en las vacunas, también son investigados. Para muchos, el estudio de los tóxicos ambientales va a ser en el futuro lo que la microbiología fue en el pasado y los análisis de tóxicos en sangre van a ser tan comunes dentro de unos años como lo son hoy los análisis de colesterol.

El doctor Daniel Goyal, especialista en medicina ambiental de la prestigiosa clínica Breakspear de Londres y colaborador de la Fundación Alborada, ha tratado varios casos de niños con autismo, y sus pacientes mejoraban inmediatamente en cuanto se suprimía de su entorno o su dieta contaminantes habituales como los pesticidas de las frutas o moléculas habituales en cosmética corporal. Y recuperaban una vida prácticamente normal con tratamientos no farmacológicos, como saunas de desintoxicación,vacunas anti-tóxicas, oxigenoterapia, suplementos vitamínicos y otros tratamientos novedosos, en muchos casos, individualizados para cada paciente.

Es el caso de Desiré, una niña de 14 años que, desde hace tres, padece una Sensibilidad Química Múltiple (SQM) que le ha provocado fuertes dolores de estómago, pérdida de peso o inmovilidad y que no puede ir al colegio sólo porque allí limpian con lejía y otros productos abrasivos para ella. Ahora, después de unos meses de tratamiento en la clínica de Alborada, ha mejorado:

“Estoy mejor, noto gran diferencia, ¡tanta, que ahora hasta puedo correr un kilómetro!. Mi mejoría me da mucha alegría y fuerza para seguir adelante –apunta- pero es muy difícil porque mi vida ya nunca va a volver a ser como antes, como la de una adolescente de 14 años en el siglo XXI que estudia y tiene amigos”.

Para los médicos de la Fundación Alborada, una de las razones que pueden explicar la epidemia de intolerancias alimentarias, hiperactividad o asma infantil es la exposición a sustancias tóxicas desde el embarazo, en los primeros meses de vida e, incluso, durante el nacimiento. La oxitocina rutinaria (una hormona sintética utilizada masivamente para provocar el parto) podría estar relacionada, por ejemplo, con alteraciones de personalidad en el niño. Cada vez son más los indicios de relación entre la “epidemia” de oxitocina y la “epidemia” de autismo, según el doctor Emilio Santos Leal, médico psiquiatra y ginecólogo. Según Bernard Rimland, director de Instituto para la Investigación del Autismo, la epidemia de autismo es un hecho y la causa podría ser la “excesiva vacunación de la infancia”.




Excusas para llevar a una mujer a una inne cesárea

http://www.inne-cesarea.org/desenmascaremos/mitos-y-realidades/

Algunos médicos y profesionales de la salud, repiten mitos y frases sin fundamentos científicos, pero de manera tan consistente, que hasta ellos(as) mismos(as) han llegado a tomarlos como verdades. A continuación se presentan algunos de estos mitos acompañados de una explicación de por qué son incorrectos:


“La cesárea es una operación bien sencilla.”

Falso. La cesárea es una cirugía mayor desarrollada para atender o prevenir complicaciones durante el embarazo y el parto. Los riesgos asociados a cualquier intervención quirúrgica de esta índole pueden incluir hemorragias, transfusiones de sangre, embolias (formación de coágulos que evitan el flujo normal de la sangre), infecciones postoperatorias, entre otros. Además, en la cesárea aumenta el tiempo de hospitalización tanto para la mamá como para el bebé, lo que a su vez aumenta el riesgo de infecciones. En definitiva NO es una operación sencilla.


“Así es más fácil porque puedes coordinar mejor con las personas que te van a ayudar.”

Las recomendaciones del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos señala que adelantar la fecha estimada de parto a conveniencia de otros sujetos que no sean la madre y el bebé, puede traer consecuencias negativas en la salud de ambos, en especial para el bebé. Algunos de estos riesgos son prematurez, bajo peso al nacer, serios problemas respiratorios, problemas para establecer una lactancia exitosa. Además, estudios de opinión señalan que las mujeres aún prefieren el parto vaginal como primera opción porque la recuperación es más rápida.


“Parir es más doloroso.”

¿Más doloroso para quién? Estudios señalan que las cesáreas duplican la posibilidad de que la madre enferme, incluso muera, en comparación con el parto vaginal. Esto incluye histerectomías (extirpación parcial o total del útero), transfusiones de sangre y admisiones a unidades de cuidado intensivo. La posibilidad de que una mujer necesite antibióticos es cinco veces mayor cuando se practica una cesárea en vez de un parto vaginal. Esto responde a infecciones luego del parto asociadas a la operación. Además, la cicatriz emocional que llega a consecuencia de una cesárea, toma mucho tiempo en sanar y en ocasiones nunca sana.

Después de las 40 semanas, tu bebé está en riesgo.”

Muchas investigaciones señalan que es el mismo bebé quien inicia el proceso del parto. Cuando el bebé está listo para la vida fuera del vientre de la mamá, le envía una señal al cuerpo de la madre para que inicie el trabajo de parto. Los embarazos pueden durar de 38 a 42 semanas. Entonces, bebés de 40 ó 41 semanas, no necesariamente son bebés pasados de término ni están en riesgo. Pregúntale a tu proveedor de salud qué pruebas pueden realizarse para monitorear la salud de tu bebé.

“Bueno, parir después de una cesárea tiene muchos riesgos. Son demasiados riesgos.”

La Organización Mundial de la Salud ha estipulado que el mero hecho de que una mujer tenga una cesárea anterior, no justifica que se realice una cesárea nuevamente sin hacer un intento de parto. Las consecuencias de esta intervención de manera innecesaria han sido estudiadas y los resultados arrojados hasta el momento son alarmantes. La cesárea, en especial cuando no se comienza al menos la labor de parto, entre otras cosas, duplica la posibilidad de que el bebé pase más de una semana en la unidad de cuidado intensivo neonatal. En Puerto Rico solo al 7.5% de las mujeres con cesárea previa se les ha permitido tener un parto vaginal. El intento de parto después de una cesárea es un derecho que ha sido arrebatado a las mujeres en Puerto Rico.

“Mamá, yo sé que quieres parir, pero no estamos dilatando como se supone y tenemos que hacer algo.”

Más del 50% de los partos en Puerto Rico son inducidos según informes del Departamento de Salud, y la inducción del parto constituye ya una razón de aumento para la cesárea. Los días en que más partos se realizan son los lunes, martes y miércoles (68% de las cesáreas se realizan estos tres días). En los hospitales de Puerto Rico la mayoría de los partos vaginales se caracterizan por la medicalización innecesaria, intervenciones clínicas cargadas de insensibilidad y violaciones de derechos humanos. Este ambiente ha sido calificado por expertos como uno de violencia obstétrica. Estos problemas redundan en un ambiente que imposibilita la relajación de la madre, elemento indispensable para lograr que el trabajo de parto fluya de manera natural.

“Lamentablemente, el bebé no está en posición, es demasiado grande y los latidos son irregulares.”

En ocasiones, los bebés, al momento de nacer, no están de cabeza; pudieran estar sentados (de nalgas o breech), de pie, transversal o de cara. Solo las últimas dos posiciones mencionadas ameritan preferiblemente un nacimiento por cesárea. Otra amenaza que se escucha muy a menudo es, “Ese bebé es muy grande”. ¿Pero cuánto es “muy grande”? La desproporción entre el tamaño de la cabeza del bebé y el de la pelvis rara vez ocurren, sin embargo, y lamentablemente, ésta es una excusa utilizada constantemente. Y entonces aparece una excusa más para realizar una cesárea: latidos fetales irregulares. Esto es preocupante cuando se observa que los latidos bajan demasiado (menos de 120 latidos por minuto) o aumentan demasiado (más de 160 latidos por minuto) por tiempo prolongado. El uso de oxitocina pudiera producir o acentuar la pérdida de bienestar fetal. Algo que tienen en común estos argumentos es que requieren tiempo y paciencia para que ocurra el parto vaginal. Sin embargo, son pocos los médicos dispuestos a atender partos bajo circunstancias de este tipo.

“Tienes la presión alta/diabetes, vamos a hacerte la cesárea la próxima semana.”

Antes de recurrir a una cesárea, hay que analizar la condición de salud de la madre. Si es severa y los riesgos de continuar el embarazo sobrepasan los beneficios, se pudiera optar por una inducción del parto antes que realizar una cesárea. El porcentaje de mujeres que necesita que se termine el embarazo por medio de una cesárea es muy bajo, menos de lo que hemos escuchado de nuestros proveedores.

“No vas a poder lactar después de la cesárea, es demasiado doloroso. No te apures, la fórmula es lo mismo.”

Amamantar no debe doler, incluso después de una cesárea. Efectivamente, puede resultar incómodo encontrar una posición adecuada luego de la cirugía, pero en ese caso, la madre puede ofrecer el pecho acostada o utilizar un cojín para lactancia. Estas madres necesitan apoyo especial durante las primeras semanas de lactancia y durante la estadía en el hospital. Lamentablemente, la falta de información del personal y muchas prácticas hospitalarias atropellan el vínculo entre mamá y bebé que ayudará a establecer una lactancia exitosa.

(N d propietaria del blog) Una razón que me permito agregar, que no está en el blog citado, es que ahora además suelen dar como fecha estimada una mucho más temprana que la real de 40 semanas cumplidas. Así, cuando llegan a la fecha probable de parto, se la considera "pasada de fecha" (cuando a veces, he constatado que faltaban hasta dos semanas completas de gestación para llegar a término). UN asaje de ida a la cirugía.

Como estas, existen muchas otras frases que resultan tan absurdas, que no vale la pena ni mencionar.



martes, 14 de febrero de 2012

Taller de Porteo: porque no es lo mismo cualquier diseño ni cualquier edad.

¿Sabías que cada modelo de portabebés tiene un sentido y una aplicación óptima? ¿Y que es muy importante reconocer en qué etapa de su desarrollo está tu bebé para transportarlo de la manera correcta?
Las pautas que responden a un buen porteo son muy sencillas: Los bebés cambian muchísimo, de mes a mes, de semana a semana, a partir de su nacimiento. Si tienen días de vida, están hechos un ovillito, aún emulando con su postura el vientre en donde fueron gestados. Su cabeza les pesa enormemente, por lo que necesitan de una posición horizontal uniforme para no padecer su incomodísimo peso, y también para comenzar a inhibir tanto movimiento reflejo.Si tienen unos pocos meses, ya tienden a estirarse, pero aún necesitan de la horizontalidad, ya que no les es posible modificar esta posición en el espacio por sí solos. En algún momento de su vida, comienzan a experimentar la posibilidad de elevarse, de verticalizarse.
Observar a tu bebé qué momento de su crecimiento transita, te permitirá elegir el modelo idóneo para portearlo sin interferir en su desarrollo. Esto es, no someterlo a posturas que no podría tomar por su propia iniciativa, y que le generaría mucho malestar corporal, y a su vez, proporcionarle el placer y confort que significa estar en los brazos maternos o paternos, a la vez que mamá o papá pueden contar con al menos una de sus manos para llevar a cabo tareas tan necesarias como hacer de comer, ir al baño, atender a otros hijos, etc.

Por este motivo, Alejandra martínez, creadora de la empresa Maminia , dedicada a la investigación y fabricación de elementos que facilitan la mater - paternidad y Melina Bronfman, terapeuta corporal, y doula, ofrecerán un taller de porteo basado en el enfoque motriz de Emmi Pikler.

Día: sábado 18 de febrero. Hora:16 a 19 hs, distribuidas de esta manera:
Taller de crianza de bebés pequeños: 16 hs
Taller de Porteo, 17 hs.
Taller de crianza de bebés grandes, 18 hs.

Valor: mamá y bebé: $60. Mamá, papá y bebé, $100.
Ofrecemos:
  • espacio de crianza para las dudas e inquietudes más diversas que surgen a la hora de mater-paternar: amamantamiento, sueño, motricidad, chupete sí o no, llantos varios, alimentación, emociones puerperales,etc.
  • taller de porteo con 10% de descuento en la compra de un portabebés. Aquellas familias que ya tengan uno y aún no sepan bien cómo usarlo, pueden traerlo y aprender con su propio portabebés.
  • merienda casera y saludable, apta mamás que amamantan y bebés que ya comen: torta de zanahorias sin lácteos, pan de choclo, frutas y agua.
Tenemos aire acondicionado.
inscripciones (hay cupo limitado) a melina@materpater.com.ar

¡Nos vemos allá!

jueves, 22 de diciembre de 2011

El apego inseguro: otro peligro del conductismo en crianza, por Mireia Long

http://www.bebesymas.com/desarrollo/el-apego-inseguro-otro-peligro-del-conductismo-en-crianza

El daño que los métodos conductistas puede causar al niño es serio. Se está causando una herida emocional al desoir sus necesidades y manipular sus sentimientos, negándoles, incluso, las muestras de afecto si no se comportan como los padres quieren.
Esto hace que el niño no llegue a comprenderse, se desprecie, se diga a si mismo que solo tiene derecho al amor y la atención si obedece y, puede llegar a comprometer la vinculación emocional sana a sus figuras de apego.
Si llegamos a esta situación el niño puede desarrollar un apego inseguro. Un ejemplo sería el de estos niños que, en ausencia de sus padres, se muestran muy temerosos y angustiados, pero, que, cuando los padres llegan, los rechazan.

Escolarización temprana

Sin embargo, no hay que generalizar, pues niños emocionalmente sanos pueden, perfectamente, no estar preparados para separarse de sus padres y no sentir deseos de inteactuar con un extraño en el que no confían, e, igualmente, estar enfadados cuando sus padres aparecen y demostrarselo rechazándoles.
Dicho esto, no habría que quitar importancia a esas reacciones infantiles muy propias de los pequeños que no están preparados para ir a la guardería y, al reunirse con sus padres, les demuestran su rabia y su pena con reacciones negativas.
Si esto sucede, debemos estar atentos, pues hay que entender que los niños pequeños no están preparados para comprender racionalmente nuestros motivos para dejarlos al cuidado de otros.
La primera solución ante este problema sería retrasar su escolarización, pero, lógicamente, no todos los padres pueden optar por esto. Si no podemos evitar su ingreso en la guardería a pesar de que el niño no se adapte, incluso si es muy pequeño y no puede entenderlo, debemos igualmente explicárselo con serenidad, pues, si bien no asimilará todas las palabras, si percibirá nuestra cercanía y comprensión.
Mostrarnos muy presentes cuando esté con nosotros, conscientemente atentos a sus necesidades y nunca enfadarnos o sentirnos dolidos si nos rechaza, sino entender que es la forma en la que expresan su malestar.

Conductismo y apego

Aparte del caso concreto de la escolarización temprana la cuestión del apego inseguro tiene mucho que ver con los métodos conductistas de crianza de los que hemos hablado, y, en general, con la inconsistencia en las demostraciones de afecto y seguridad de los padres.
Los signos del apego inseguro son bastante obvios. El niño se muestra ambivalente respecto a sus figuras de apego. A veces se acercan y se agarran casi obsesivamente y otras muestran un rechazo, una resistencia al contacto o pura indiferencia.
De nuevo, a este respecto, hay que matizar algunas cosas. No conozco niño de dos años que no muestre a veces esas actitudes: unas veces necesitan a la madre pegada a ellos, maman sin parar, lloran si se separan y otras necesitan reafirmar su descubierto YO negandose en rotundo a cualquier cosa que la madre proponga o con berrinches cuando no consiguen hacer lo que han decidido por ellos mismos que quieren o necesitan hacer. Así que veamos, a continuación, que es exactamente el apego inseguro.

Apego inseguro

Un niño con apego inseguro suele tener una madre o un padre que no reaccionan de forma consistente. Unas veces son cálidos y cariñosos, pero otras, precisamente cuando el niño más demanda, se muestran fríos e inaccesibles. ¿Os recuerda a lo que hemos visto en algunos programas y libros de crianza conductista que precisamente recomiendan frialdad cuando el niño llora o reclama?
Los padres sienten una mezcla de rechazo y hostilidad con amor, pero se sienten incapaces de mostrarse cercanos al niño cuando se muestra incómodo por una necesidad insatisfecha (contacto físico, comida, incomodidad, miedo o cansancio). Su respuesta, en vez de lade escuchar a su hijo y mostrarse seguros y cariñosos es la de negar las necesidades del niño y achacarlo todo a la manipulación o los caprichos. Y el pequeño, perdido, aprenderá que sus padres, precisamente, no responden a sus demandas de atención más imperiosas. Una razón clara por la que no me gustan los métodos de Supernanny.
Para conseguir esa atención puede que se aíslen o rechacen a los padres, pero, normalmente, es tanta su necesidad de amor y atención, que, o se someteran a los designios adultos negándose a ellos mismos o actuarán mostrándose mucho más demandantes, traviesos, agresivos o teniendo berrinches exagerados.
El niño en este caso se comporta de modo tal que responde a una figura de apego que esta mínima o inestablemente disponible acentuando su inmadurez y la dependencia para mantener la proximidad de la figura de apego.
Si seguimos los consejos de los supuestos expertos de la crianza conductista que nos aconsejan mostrarnos fríos ante las demandas del niño e ignorarlo, además de exponerlos a peligros por nuestra desatención, les estamos transmitiendo un mensaje inadecuado: que solamente los querremos si no nos molestan y que no pueden estar seguros de nuestra atención aunque nos necesiten.
En Bebés y más | Las técnicas del conductismo en los “métodos de crianza”, Curso de maternidad y paternidad: vamos a expresar el amor, Ser un buen padre (I), (II), (III), Para ser buenos padres hay cosas que no pueden faltar, Maternidad y paternidad conscientes

martes, 13 de diciembre de 2011

Invitación de Valeria Fornes - Presentación de libro

Querida red.

Comparto la invitación a la presentación de una obra colectiva sobre maternidad y género donde hice mi pequeño aporte entre notables mujeres investigadoras sociales. Seguramente algunas de ustedes tienen mucho que ver con mi capítulo; desde la amistad, conocimiento, militancia, trabajo en red y muchos espacios compartidos donde hemos intercambiado miradas, experiencias y seguramente gestado actividades, proyectos y grupos que siguen en danza. Me habrán visto colgando una bandera en la reja del Congreso, vendiendo remeras para viajar al ENM o hacer una publicación, hablando en un panel o en múltiples actividades de sensibilización sobre violencia obstétrica.
Ésta, mi faceta de antropóloga-madre, también quiero compartirla con ustedes, por eso las invito:

"Sobre las implicancias de la presencia autorizada del saber médico en las experiencias de maternidad trabaja Valeria Fornes, quien explora las significaciones políticas del parto domiciliario. Los reclamos por el cumplimiento de la ley nacional de parto humanizado y de las recomendaciones internacionales sobre este tema parten de pensar a la mujer embarazada no ya como objeto de intervención sino como sujeto de derecho. Ante diversas situaciones de violencia obstétrica y disposiciones que violan la autonomía, la lucha por vivir un parto respetado habilita espacios para la transformación individual y colectiva, y tensiona las dicotomías entre naturaleza/cultura y público/privado, haciendo que el parto en casa sea también una práctica política. Fornes presenta además una reflexión epistemológica al plantear la importancia de un conocimiento situado, en donde la autora y su propia maternidad tienen un lugar clave." (Karina Felliti)

Un abrazo.

Valeria

pd: en la tapa del libro (e inmersa en una bañera) está Sole Chemes, compañera-hermana de la Colectiva Maternidad Libertaria a quien agradezco su generosidad para prestarnos la imagen de un momento crucial de su vida y la de Sonia Cavia por retratarla.

Amor y lucha!


Madre no hay una sola. Experiencias de maternidad en la Argentina
(CICCUS, 2011).
Karina Felitti (coordinadora)

Autoras: Gabriela Irrazábal, Lucía Ariza, Gabriela Bacin, Florencia Gemetro, Patricia Schwarz, Valeria Fornes, Silvia Hirsch, Marcela Amador Ospina, Karina Felitti, Ana Domínguez Mon, Beatriz Kalinsky, Mónica Tarducci, Paula Fainsod y María Victoria Castilla.


Martes 20 de diciembre, 18.30 hs, Auditorio de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales)
Ayacucho 555 (C1026AAC) Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
Teléfonos: (54-11) 5238-9300 (líneas rotativas)
Presentan: Dora Barrancos, Luciana Peker y Karina Felitti