martes, 11 de abril de 2017

La Herida Primal



(Escribo este artículo con la intención de generar conciencia a mi alrededor de esta catástrofe de la salud física y emocional de la que todos somos víctimas, en el inmediato, pero también en el mediano y en el largo plazo. Quisiera que esto fuera visible para mis amigos. Mis vecinos. Mi familia. Mis alumnos. Mis conocidos. Mis desconocidos. Todos deberíamos saberlo, o al menos por lo menos sospecharlo.)

Imaginemos que recibes una invitación para ir a visitar un país. Un país en el que nunca estuviste, y del que no conoces ni siquiera el idioma. La visita es inevitable. Fuiste convocada/o, y estás en ese compromiso. Te preparas para tu llegada. No tienes mucha idea de cómo será, pero has recibido algunas ayudas. Sabes que ciertas cosas deben ocurrir de cierta manera, y además…tendrás una guía. Ella, tu guía, ya está lista para recibirte! Te espera con muchas ganas de conocerte y es en lo único que piensa desde que se enteró de que vendrías.

Viajas. La llegada es intensa. Todo está oscuro. Escuchas gritos, alaridos, por momentos gemidos, lamentos y hasta jadeos. También risas, cantos, ooooommmmm... También sientes mucho movimiento. Tu aterrizaje es intenso. Sentís sacudones, tironeos, mucha presión en todo tu cuerpo. Por momentos no sabes cómo va a terminar todo esto, y de repente sentís como que algo te atrae hacia “afuera” y súbitamente, como si fuera casi un acto de magia, apareces en otro lugar.
¡Llegaste! Los sonidos entran en tu cabeza, son ensordecedores, y las luces, muy brillantes, estás desnuda/o y empapada/o, y también temblando por el frío y por las millones de sensaciones que te invaden.



Necesitas respirar inmediatamente, y que tu guía aparezca YA para protegeerte, abrazarte, cubrirte y que te diga que ya estás acá, y que ya pasó lo peor. A partir de ahora ella te protegerá en este nuevo lugar, hasta que sientas que lo conoces y eres capaz de manejarte solo. Pero tu guía ¡¡no está!!



 De repente desapareció. En realidad ella no, vos fuiste tomado por un extraño que te llevó a un lugar desconocido. Gritas que no, que te devuelvan con ella, ¡ese era el trato! Pero no, te apoyan en un lugar muy frío, (no conocías el frío!) te tocan, te manipulan como un objeto inanimado, te sumergen en un líquido con un olor indescifrable, te frotan, te clavan cosas en el cuerpo mientras gritas desgarradoramente.
Pero nadie parece darse cuenta, ni se inmutan, siguen haciendo lo que se supone que saben que deben hacer, sin detenerse, sin hablarte, si siquiera mirarte. Entras en estado de terror puro. No importa cuánto dura eso. Un segundo, un minuto, un día, es toda tu vida en este nuevo lugar. Es la eternidad.


 Súbitamente te llevan de nuevo con tu guía. Y ella te habla como si nada hubiera sucedido. Hola! Que bueno que estás aquí! Ven conmigo. Y tú estás tiritando, no sabes si de frío o de miedo o de ambas cosas. Pretenden que comas, cuando solo puedes llorar y gritar tu espanto.
Desde que llegaste, no toleras estar sola/o. Si tu guía se aparta un momento, te invade el terror de que la pesadilla se repita. De hecho volvió a repetirse un par de veces al principio, y por eso ya no confías en nadie ni en nada
Este fue tu recibimiento, y nunca nadie te dijo “así no se debe tratar a nadie, eso que hicieron está mal. No sabía que sería así, no pude evitarlo. Lamento desde el alma el daño que te produjo esa experiencia, jamás tendría que haber sucedido.”



Y como nunca pudiste comprender qué fue lo que sucedió, inconcebible comparado con lo que esperabas, para ti este nuevo lugar, que además te mudaste para siempre, es un lugar hostil en el que te has prometido, jamás vas a confiar.




Esto es lo que ocurre, salvo muy honrosas excepciones, en cada nacimiento.
¿Qué significa esto?
Cada persona que nace, tiene una expectativa desde el punto de vista de su fisiología, de lo que su organismo necesita y espera vivir. Durante la primera hora seguida inmediata al nacimiento se ponen en marcha mecanismos biológicos especialísimos que permiten al naciente una regulación (la tan mencionada homeostasis) fisiológica, pero a la vez se produce un primer aprendizaje de cómo deben ser las experiencias subsiguientes. “Un formateo”, la instalación de un primer programa que permite al bebe sobrevivir y desarrollarse en las mayores condiciones de salud posibles.  
Esta primera hora se llama “la hora sagrada” “la hora del imprinting”, el apego inicial, descripta minuciosamente por estudiosos y expertos en salud humana.
Esta primera hora tiene como expectativa que el bebé (video) repte por el vientre de su madre, se frote con ella para impregnarse de toda su microbiota (mundo bacteriano viviente primero del canal vaginal y luego de su piel exterior), llegar la pezón, encontrarlo, mamar el calostro que le dará entre muchas cosas, una protección inmunológica contra los millones de microbios y agentes patógenos que se acaban de sembrar, pero que la madre tiene colonizados y sus defensas se hallan en su calostro.
Además de este maravilloso y único mecanismo de protección, el bebé si bien se ha estresado durante su nacer,(ver video) ya está junto al organismo al que pertenecía desde adentro, pero ahora desde afuera. Estaba preparado para esos segundos de stress fisiológico. Pero nadie está preparado para esos minutos, horas o días de trauma emocional que significa la separación cuando no hay motivo real. (Ver video)
Cada  frustración de esta expectativa es una desconfiguración sistemática de su sistema de regulación fisiológica, Y TAMBIÉN EMOCIONAL.
Todavía muchas personas descreen que esto sea realmente relevante. Descalifican las afirmaciones que dicen que las personas registramos TODO lo que nos sucede al nacer, argumentando que no está desarrollado en el cerebro el sistema de la memoria.
Sin embargo, cuando les preguntas a un niño de 2, 3 años, qué recuerda de cuando estaba dentro de la panza, cuentan relatos increíbles…y genuinos.

Fundé y pertenezco a un grupo de Facebook llamado “Crianza Fisiológica” en el que hice esta pregunta en febrero de 2016 y cientos de respuestas apabullantes no pueden sino, al menos despertar la duda de que es posible es que registremos algo, porque los relatos se ajustan todos a los hechos.
Algunos de ellos:

_ Vos olías cosas ricas.(la madre hacía aromaterapia).

_ Escuchaba bum bum bum bum y yo bailaba adentro tuyo.

_ yo en el hospital lloraba y lloraba". Yo sorprendida porque era tal cual, le pregunte por que era que lloraba. Su respuesta: "yo en tu panza no lloraba, me reía! Pero yo no quería estar en el hospital". 

_ pichón, te acordás cuando estaba en la panza?
_ Siiiiiii!!
_Y qué hacías?
 Y se tentó de la risa largo rato hasta que le digo
_dale loquito contame algo! Qué te acordás de la panza?
 Se acostó arriba mío y mirándome a los ojos y en voz baja como quien cuenta un secreto me dijo
_iosoooo (rojo) to to to to to to to to (muy rítmico).
_ y te acordás cuando saliste de la panza?
 Frunció el entrecejo enojado con un gruñido, se bajó rápido de arriba mío y se acostó lejos mío dándome la espalda, intenté tocarlo un par de veces y me sacó. Tuvimos un embarazo espectaculaaaaar y un parto complicadísimo que terminó en cesárea y separados al nacer más de un día 

_ Hijo, te acordás del día en que naciste?
_ Si, mami, pero no quiero hablar de ese día tan feo.

_ Hijo, te acordás de cuando naciste?
_, Si, me sacó el señor.
_ Y el señor, ¿era bueno?
_ NO, me mató y me comió (el obstetra lo besó ni bien nacido)

Algunos efectos de estos traumas (que no necesariamente significa que ocurran por este motivo).

Llanto intenso y frecuente "sin motivo aparente".
Necesidad de presencia materna o paterna constante, intensa, cuerpo a cuerpo.
Necesidad de lactar como recién nacido a pesar de que han pasado meses o años del nacimiento.
Poco margen de frustración. Estallidos frecuentes y duraderos.
Nada le alcanza, nada calma al niño.
Desconfianza del entorno "no se queda con nadie".
Rechazo de los médicos (gran resistencia a la visita al pediatra).
Dificultades para dormirse. Sueño interrumpido por llanto, incluso durmiendo.
Dificultades en la escolarización, durante la adaptación. Todo es vivido como un posible abandono.
Tristeza crónica.


¿Cómo podemos ayudar a sanar?
                                                                                                                                                                                                       
Con la verdad.
Recibo infinidad de consultas por parte de madres y padres preocupados porque sus hijos muestran un desorden en sus reacciones que los dejan prácticamente sin recursos para ayudarlos. Reacciones, tan intensas como inesperadas, "berrinches" que no son una simple zapateada, o una boca curva hacia abajo. Se parecen más bien a un paroxístico ataque de nervios, con reacciones agresivas y totalmente fuera de control.

Mi norma no es preguntar qué fue lo que lo desreguló la última vez (normalmente el motivo de consulta) sino la primera, es es decir qué pasó al nacer. Y siempre se confirma: al nacer hubo separación, revisación de rutina (que para el bebe es violenta) el bebé lloró muchísimo, y nunca, al reunirse, hablaron de lo que NO tendría que haber sucedido, y menos aún de lo que SÍ.

Mi norma es en principio, restaurar esa herida de nacimiento. Validar las emociones sembradas en ese momento. Es como decirle al niño “ya no necesitas emitir señales tan intensas, ya hemos entendido que nunca hablamos del terror que atravesaste”.
Y reparar con palabras y gestos. Ayudar a que se inscriba en su cuerpo Video: Joaquín juega a nacer. Las palabras deberían ser exactamente aquellas que sabemos que  necesitaríamos escuchar para reparar una falta que nos ha dañado horriblemente. Con honestidad, sinceridad, sintiendo realmente la pena y arrepentimiento que sentimos al haber fallado, al no haber podido estar ahí como él no necesitaba. También es importante que el niño sepa que fallamos, no porque quisimos fallarle, sino que algo (el sistema de “salud”) o alguien nos los impidió.

Un niño de 5 años, incrédulo, mientras conversaba con su mamá sobre su innecesaria separación de 3 días (“por protocolo”, por nacer en semana 37, con signos vitales perfectos), deducía en voz alta “¡entonces vos sí querías estar conmigo! ¡Entonces eran ellos los que no te dejaron! ¡Qué malos!!!”
Por último, aporto una idea que surgió luego de una consulta en la que la madre, tras relatarle a su hija de 5 años cómo había nacido, y entender ella sus miedos y desconfianzas, le pidió escribir una carta al doctor para que supiera lo que ella había vivido.




Carta de Clara al Dr. que asistió su nacimiento (una inducción innecesaria).

“No hagas lo que a mí me hiciste, porque me puse triste.
No se lo hagas a otros bebés, porque es muy feo, es muy malo, no se lo hagas a otros bebés que me puse muy triste (¡pero muy triste!)
Él no me dejo estar con mamá, porque yo necesito la teta de mamá, no necesito a vos.
Es muy feo. 
No te voy a amar.
Y yo no necesito la mamadera, porque necesito la teta de mamá, porque necesito a mamá, porque la amo.
No le pinches la bolsita, no estés apurado, cuando yo quiera salir, no estés apurado. 
Si estás apurado, es muy feo.”

Nota: Luego de enviarme esta carta, la madre volvió a escribirme "Ayer Clara me dijo que soñó con el medico "malo" y que le dijo que él leyó la carta que ella le mandó y entonces lo perdonó".


Vínculos que enriquecen este artículo

10 comentarios:

  1. hola !! quisiera comentar que el nacimiento de mi hija fue por cesárea luego de tener un trabajo de parto de mas de 24 horas. Sencillamente no encajaba y si bien hicimos todo lo posible para que fuera un "parto natural" no fue posible. Agradezco a las parteras con las que me prepare para el parto en casa, bellas nos cuidaron siempre, agradezco a la partera que me atendió en el hospital y a la medica que me intervino, mujeres con mucho amor nos recibieron alegremente y con amorosos cuidados. Mi hija nació y estuvo conmigo al instante, luego la vistió su padre con ayuda de la enfermera, el siempre le hablaba y luego estuvimos unos 10 minutos una al lado de la otra...ella lloro un poquito y yo le hablaba le cantaba y luego se calmo.... subimos a la sala le di la teta y se quedo conmigo hasta dormirse... fue tan bello ese momento !! Alumbramiento !!!en todo momento rece por nosotras, por nuestra salud y armonía...de ahí no nos separamos mas..fue dificil aceptar la cesárea pero gracias a estas bellas mujeres estamos aquí sanas y salvas !! que bendición !!, disfrutando de la vida...amándonos. Realizo este comentario en agradecimiento a mis parteras queridas y a las que me toco por gracia divina en el hospital. Una cesárea también puede ser luminosa si es llevada acabo con amor.... Luego trabaje lo sucedido para sanar.... con mi circulo de mujeres del Eterno Femenino.....Y mi hija esta haciendo su proceso.... por mi parte trataré de estar siempre atenta y consciente para poder ayudarnos a crecer !..........Sigamos sanando desde la luz integrando la sombra ! Por todas nuestras relaciones !

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  3. Hola ! Yo tuve exactamente la misma experiencia ! Prepare todo para un parto natural en casa pero tuve que llegar a la clínica para terminar en cesárea, mi bebé no giró para pasar por el canal vaginal y la dilatación se quedó en 8. Al momento como tal, mi esposo y yo no sabíamos cómo exigir las prácticas respetuosas y si hubo separación de la madre por una hora más o menos, no le explicamos al bebé al momento de nacer pero no fue mucho lo que lloró... el llanto se dio mientras me esperaba en brazos de mi esposo pues era evidente que tenía hambre y me necesitaba ... cuando yo llegue le explique y le pedí perdón porque no lo recibimos como lo habíamos planeado... también siento en mi corazón que hay algo que debo sanar pues me dio muy duro aceptar que fuera una cesárea ... alguna sugerencia ?

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  4. Te podría decir desde mi lugar que como entrenadora en embarazo y postparto con un postgrado en salud primal.
    No te sientas culpable por no haber podido traer a tu hijo por un parto vaginal.El Dr. Odent dice que las cesareas tienen que ser cuando son necesarias, quizas tu caso lo fue.
    Tiene que ver además como llevaste tu embarazo , porque lo primal es desde la concepción, nacimiento hasta el primer año de vida.
    Cura esa culpa interior, no sos culpable de tu cesárea.
    Es lo que puedo decirte en mi trabajo con mujeres desde gace años.
    Prof.Marcela Galiano, especialista en actividad fisica en el embarazo y postparto con orientación a las futuras generaciones desde la Salud Primal.

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  5. A veces intento explicarme porque mi madre siempre me rechazó y porque tenia yo un sentimiento de tristeza profunda al intentar acercarme a ella. Una vez me contó como habia nacido, resulta que no sintió contracciones cuando me estaba teniendo estaba casi inconsciente, nos separaron por dos dias al nacer, dos dias en que ella estuvo todo el primer dia inconsciente (nose como serán los procedimientos, eso me contó ella). Nos separaron al nacer y ella tenia el sentimiento que el tenerme casi la llevo a la muerte. Hoy por hoy no la veo, ella no me quiere ver, tengo un hijo hermoso al que ami con todo mi corazón, como madre he oído muchas historias de apego, en varios casos mamás que rechazan a sus hijos y puedo entender a mi madre, quizás no sanar esa herida, pero si comprender que ma llevo a muchas cosas, aun asi prefiero tenerla lejos, cerca me daña.

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  6. No puedo dejar de llorar. Mi hijo nacio a las 30 semanas. En la neo no me dejaban estar con él mas que media hora y no todos los dias. Llorabamos mucho. El lloraba muchísimo, sin sonido por la zonda. Era desgarrador. El dia sigiente a La primera vez que lo sostuve, la enfermera me dijo "este no paro de llorar en toda la noche, ya está malcriado, se nota que estuvo a upa". No podia cambiarlo porque su condicion era muy crítica. Nos enviaron alli de la obra social. Ahora tiene tres años. Tiene paralisisis cerebral. Si le hablo del tema aunque el no muestre comprencion me entenderá? Lo admiro tanto! Sufro tanto recordando por todo lo que pasó! !

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    1. Hablale, cuentale al oido. Dile que lo amas y que tú no hubieraa querido eso para él si hubieras podido elegir.
      Eso también te ayudará a sanar

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  7. Mi beba nació de 31 semanas peso 1,350kg estuvo en neo 50 días tuve desprendimiento de placenta,por lo que me hicieron una cesárea, sufrí mucho la separación y aún recordar lo vivido me genera angustia en el alma. ...no se si algún día lo pueda sanar pero lo unico que se es que la amo con todo mi corazón y deseo estar bien por ella.

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  8. No he podido evitar acordarme de las carta que escribí a los médicos del mundo a petición de mis gemelos, antes de escribirla estuvieron muchísimo tiempo preguntándome que si ya había hablado con los médicos para que no separasen a los niños de sus madres al nacer. Gracias por este excelente artículo, dejo por aquí el enlace de la carta http://www.lucerodealba.com/carta-hijos-medicos-mundo/

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  9. Ay que dolor!!! Consulta.. mi bebe tiene 3 meses y por supuesto paso por ese dolor pobrecito. Cuando nació (por cesarea) me lo acercaron a la cara un minuto, le di unos besitos, le dije unas palabras y se lo llevaron. Pero no hubo contacto piel a piel.. y le jor de estar una hora conmigo, como dije fue un minuto. Puedo hacer algo HOY para sanar esa herida primal? O tengo que esperar a que sea más grande y entienda para poder hablar lo con el. Hoy leí esto y cuando se desperto lo levante y le empecé a pedir perdón, no podía parar de llorar (yo, el se reía, siempre se ríe.. es un amor).

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